Otra vez, tranquilo, trabajando, pensando...
De pronto todo a mi alrededor parece tan solo lo que es: virtual. No puedo más que pensar que no hay forma de saber si es real. Claro, el trilladísimo argumento de siempre.
Y entonces, mientras mi madre sufre y mi hermano me mira en desaprobación (justo cuando más me era conveniente), me fuí. A la realidad en mi mente, sin preocuparme por reaccionar en este mundo; el "material"... Ni siquiera sé cómo llamarle.
¿De que sirve?
No entiendo bien todavía esto de los comentarios. Escribí uno y tuve que partirlo en cuatro y creo que te va a llegar a tu mail. Y este lo vas a ver aquí?
ReplyDeleteEl comentario es sobre "De nuevo la muerte"